Cobá y la selva

El secreto de Cobá

En las inscripciones de los muros, estelas y paneles de piedra de este sitio arqueológico se esconden los secretos de esta antigua ciudad maya. Arqueólogos han descifrado el significado de su nombre, Cobá, es el lugar del “agua picada”, o  de la “humedad del agua”. La razón de este nombre es que este sitio arqueológico se encuentra rodeado por 5 lagunas y está en las profundidades de la selva. La belleza de Coba está en sus caminos escurridizos y angostos que se abren paso por la maleza tupida y conducen, cuál laberinto, a descubrimientos sorprendentes. Sus pirámides, entre ellas la más alta de la Península de Yucatán, han sido poco intervenidas, conservan las huellas del paso del tiempo y su íntima relación con la naturaleza. Cobá sabe a descubrimiento y esconde vistas espectaculares.

Coba's trails.

La antigua ciudad maya

La ciudad maya de Cobá prosperó entre 5 grandes lagos, los cuales fueron fuente esencial de su grandeza. Hacia el año 600 d.c., la ciudad se extendía en 70km2 y estaba conectada con otras ciudades y regiones por caminos de cochas de mar que se iluminaban con la luz de la luna, conocidos por los mayas como sacbé (camino blanco), estas calles iluminadas eran utilizadas por la noche para evitar el calor del día. Una de ellas, de 100km de longitud, llegaba hasta muy cerca de Chichen Itzá. Con 50,000 habitantes, Cobá se convirtió en el centro económico y político más importante de las aldeas aledañas, , llegó a haber una red de más de 50 caminos. La ciudad adquirió sus dimensiones imperiales entre 600 y 1000 d.c., se construyeron redes de comunicación, edificios y se estrecharon las relaciones con las poblaciones en la Costa del Golfo, Cobá llegó a dominar todo el norte de la Península de Yucatán e incluso tener vínculos con Teotihuacán, en el centro de México.

La ciudad prosperó gracias al control del intercambio comercial inter-regional (se dice que controlaban el puerto de Xel-Há) y el acceso amplio a abundantes recursos hídricos. Sin embargo, decayó a partir del año 1000 d.c. a raíz de una disputa frontal con Chichen Itzá por la preponderancia regional; finalmente, Cobá sería derrotada. La importancia política de esta ciudad de lagos decayó, pero continuó siendo un centro espiritual importante.

A la llegada de la invasión española en Yucatán, circa 1550, Cobá ya había sido abandonada. La ciudad fue redescubierta en 1843, pero no fue sino hasta el año de 1972 que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inició el desarrollo del área para facilitar el acceso a visitantes e investigadores. Cobá es una de las ciudades principales del antiguo imperio maya en Yucatán, pero sigue escondida en la jungla, ofreciendo a todo aquel que la visite, la oportunidad de descubrirla de nuevo por primera vez.

Descubriendo Cobá

Hoy Cobá atrae cada vez más visitantes ávidos de subir la pirámide más alta de la Riviera Maya, de explorar la selva y mirar las lagunas de la antigua ciudad; ¡el Lago Cobá, repleto de cocodrilos, se puede visitar y cruzar en tirolesa! A tan sólo 47km de Tulum, ahora es un sitio accesible y a un pie de distancia de cenotes espectaculares, varios servicios de tours ofrecen recorridos a las ruinas y los cenotes, es una combinación perfecta. También, muy cerca, se puede visitar una reserva natural donde es posible ver monos araña.

Cobá se distingue de otros sitios arqueológicos porque aquí la visita es más íntima y enigmática, ¡la inmersión a la selva es total, y se puede hacer en bicicleta! (en bicitaxi, mejor conocido como la Limusina maya, o pedaleando por tu cuenta). Los caminos estrechos de tierra, bordeados por la jungla, conducen a los principales templos, al Observatorio astronómico (donde los mayas estudiaban el cielo con una precisión sin igual para la época) y a la pirámide de Nohoch Mul, la más alta de la península (42m, 20 más que la pirámide de Kukulkán en Chichen Itzá), de las pocas que aún se pueden escalar, y desde donde después de escalar sus 120 escalones tendrás una vista panorámica sin igual; la Riviera Maya es plana, por lo que no hay obstáculos a la mirada fijada en el horizonte (Lee nuestro blog sobre cenotes y ríos subterráneos para saber por qué no hay montañas en la Península de Yucatán: link).

En los caminos se pueden avistar pájaros de plumaje diverso y si se tiene suerte, es posible ver monos araña que cuelgan relajados desde las ramas. En el trayecto hay que dejarse sorprender, estar atentos a la fauna de la jungla y a las antiguas estructuras y estelas que se asoman entre la maleza, hay más de 6,000 estructuras devoradas por el paso implacable de los años y la extensión de la selva. También, enmarcados por grandes árboles encontrarás los Juegos de Pelota; La Iglesia, segunda estructura más alta de la ciudad (24m de altura); y el Conjunto las Pinturas, una de las últimas estructuras que fueron construidas en Cobá, aún se puede ver en la entrada al altar trazos de las pinturas originales.

Pro tip: el mejor lugar para ver monos araña, es Punta Laguna, una reserva ecológica a 20 min. del sitio arqueológico de Cobá.

En Cobá y sus alrededores aún viven más de 1,000 habitantes de origen maya. En el poblado de Tres Reyes se encuentra una aldea ecológica (Pac Chen) que se puede visitar. Aquí el pasado y el presente se juntan a la orilla de una laguna y de varios cenotes que también puedes explorar. Cobá es aventura como ningún otro sitios arqueológico de la Riviera Maya, la cercanía y frescura de la selva te acompañan en la búsqueda de tesoros milenarios, si prestas suficiente atención, podrás robarle a la selva un vistazo de aquella ciudad imperial que hoy seguimos descubriendo.

Pro tip: Cuando visites Cobá, empieza tu día al amanecer, llega cuando abran las puertas y disfruta de la frescura de la selva íntimamente, sin gente, y después de visitar el sitio refréscate en un cenote. Después de las 11am la temperatura y la humedad pueden ser abrumadoras.

Información para tu visita a Coba

Horario regular: lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas

Precio: 75 pesos

Horarios especiales: se puede entrar al sitio antes de las 08:00, desde las 06:00, y después de las 17:00, hasta las 19:00 pagando un boleto de entrada de $252.

Cómo llegar: ADO tiene camiones que salen desde Tulum ($95) y Playa del Carmen ($160). Para los más aventurados hay colectivos ($30–$60) que salen desde la Plaza Municipal de Tulum, también se pueden tomar desde Playa Del Carmen y Cancún (Desde Cancún, hará paradas en Playa del Carmen y Tulum). Si rentaste un auto se llega a través de la carretera federal 109 que se toma desde Tulum, y se debe doblar a la izquierda en la primer glorieta (el estacionamiento del sitio vale $40). Otra opción es tomar un tour privado, suelen incluir transporte a las ruinas desde cualquier ciudad de la Riviera, guía y otras actividades, es la mejor opción para descubrir parajes escondidos.